Cuando necesitas un producto, ¿en qué marca piensas primero? Las marcas que recuerdas y vienen de inmediato a tu mente han triunfado en sus estrategias de marketing, pero también cuentan con el gran acierto de haber posicionado adecuadamente su nombre. 

<< Cómo desarrollar y posicionar una marca en el mundo digital [Guía gratis] >> 

Es común que al iniciar con un proyecto muchas personas no piensen de manera táctica en el nombre, sino que lo eligen de acuerdo al contexto o basándose en emociones. Designar algo tan importante no es sencillo la mayoría de las veces, pues es complicado saber si un nombre será funcional a largo plazo.

Actualmente se considera vital elegir el nombre correcto desde el origen, de tal forma que sea un factor estratégico para que la audiencia se identifique o se sienta atraída, que cuente la historia de la empresa y que contribuya a hacerla más competitiva. 

Además, el nombre de la marca (naming) se convierte en un protagonista, ya que guía los esfuerzos comunicativos y de identidad. Por ello debes procurar que sea un nombre atractivo, fácil de recordar, agradable (considera que será repetido muchas veces) y que hable sobre tu negocio; de esta forma será más fácil posicionarlo en la mente del consumidor.

El naming es ante todo estratégico y requiere de una amplia capacidad comunicacional. Algunos especialistas en la materia incluso lo consideran como un arte. 

Posicionarte en la mente de una audiencia requiere esfuerzos constantes, pero sin duda generar el nombre adecuado ayudará a lograrlo de forma más rápida, fácil y duradera. Por lo tanto, debes tratar que el naming no sea parte de un contexto particular (personal, local o temporal), porque esto lo limita: si el contexto cambia, tal vez tu «nombre» se desvanezca. 

Es importante tomar en cuenta las características fundamentales del naming para desarrollar este proceso.

Características del naming 

  • Atemporal: evita que esté anclado en un tiempo o periodo específico. 
  • Distintivo: que se diferencie de otros nombres, especialmente de tu competencia. 
  • Notorio: que provoque interés o genere vínculos con las personas. 
  • Sonoro: que al decirlo suene bien, tenga ritmo, sea contundente y fácil de pronunciar.
  • Recordable: que sea sencillo retenerlo.
  • Flexible: que se pueda adaptar a distintas circunstancias. 
  • Creíble: que sea coherente con la marca. 
  • Legible: que se pueda leer bien.
  • Positivo: que evite asociaciones negativas. 
  • Global: que pueda trascender en todo el mundo. 
  • Relevante: que resulte importante para ti, para tu sector y para las personas.
  • Confiable: que despierte una sensación positiva. 

¿Por qué es relevante nombrar tu marca adecuadamente?

En la sociedad globalizada de hoy, con una enorme competencia en cualquier sector, una gran oferta de productos y marcas muy parecidas; el cliente se enfrenta día a día con la decisión de escoger lo que consume. Si tu nombre es contundente, será más fácil para un lead optar por ti

Cuando el nombre de la marca es óptimo tus estrategias de comunicación, de marketing y ventas serán más eficientes. Recuerda que la marca aparece en todos los esfuerzos que hagas para brindar un mensaje, atraer, convertir y deleitar, así que con un nombre inadecuado muchas de esas estrategias podrían requerir un doble esfuerzo o fracasar. Un buen nombre significa mejores oportunidades de negocio; así que te conviene invertir tiempo y talento en seleccionar aquello que represente a tu marca frente a clientes y competidores. 

Al crear tu nombre le estás dando una identidad y una personalidad a tu empresa (producto o servicio), que proyectará e irá nutriendo conforme pase el tiempo. Además que será la bandera con la que interactúe con la audiencia. Esto es fundamental. No es lo mismo que una clínica dental se llame «Sonrisas perfectas» a que se llame «Muelitas», el negocio puede ser el mismo, pero el nombre cambia todo el concepto. 

Una empresa puede haberse constituido legalmente con un nombre ante la ley, pero puede desarrollar y nombrar una marca para conectar con la audiencia. Por ejemplo, Marufuku Company es una empresa a la cual pertenece la marca Nintendo. Marufuku Company es el nombre legal de la compañía, pero Nintendo es el nombre que eligieron para su producto y este es sonoro, distintivo, legible, atemporal y, sin duda, ha sido un nombre exitoso.    

Tipos de nombres de marca

No se puede decir que el naming tiene reglas y criterios únicos, pues utiliza diferentes técnicas y es muy flexible. No obstante, algunos parámetros te pueden brindar inspiración para encontrar el nombre más adecuado para tu caso.

Nombre descriptivo: este es uno de los tipos más comunes, ya que trata de resumir en una sola palabra o en un par de palabras la descripción de lo que hace el negocio. La ventaja de este naming es que puede posicionarse más rápido en la mente del consumidor, pero también puede caer en una baja diferenciación. Un ejemplo podría ser «Maestro Limpio».

Abreviatura del nombre: este tipo de nombres son siglas o acrónimos de un nombre descriptivo. Se usa cuando el nombre es muy largo o para facilitar su uso. Su desventaja es que no le dirá nada al consumidor de forma inmediata; a menos que logres posicionar esas siglas de modo que queden en la mente de los consumidores de por vida. Un ejemplo podría ser «IBM» (International Business Machines). 

Nombres creativos: suele ser un tipo de nombre que se realiza con base en una lluvia de ideas y otras técnicas, pensando en lo que hace el negocio para generar un concepto que represente a la marca. Por ejemplo, «Apple», que nada tiene que ver con computadoras, pero que sin duda fue contundente y aún hoy circulan muchas teorías sobre por qué se nombró así.  

Nombres abstractos: en este caso el nombre es más osado, busca una total diferenciación con algo que no existe. Pueden ser mezclas o palabras inventadas, aunque orientadas hacia alguna idea relacionada con el negocio. Un ejemplo de esto es «Google», que ha sido tan exitoso que incluso ahora se utiliza como un verbo: «googlear». 

Nombres experienciales: este tipo de nombres buscan sugerir algo, generar expectativas o conectar a la marca con la experiencia que tendrá el usuario al usarla o consumirla. Es importante usar este tipo de naming solamente si se conoce a fondo el producto o servicio y si en verdad genera una experiencia para alguno de los sentidos. Un ejemplo es «Kranky», que evoca el sonido crujiente cuando comes estas hojuelas de maíz cubiertas de chocolate. 

Neologismo: se construye a partir de conceptos o nombres que ya existen y son de uso cotidiano, de lo cual surge una combinación sonora y expresiva. Es una buena técnica de naming, pero no se recomienda abusar de ella, por ejemplo, móvil + star = «MoviStar». 

Evocativo: este tipo de nombre toma una raíz que ya se usa en distintos ámbitos y se mezcla con otra palabra. Por ejemplo, a polis que designa a una ciudad en latín, se le agrega la palabra cine, para tener la marca «Cinépolis». 

1. Investiga sobre tu sector

Destina un tiempo considerable para el proceso de naming, piensa si lo harás solo o si tienes un equipo de personas con quien puedes definirlo. Siempre es mejor que haya más mentes para que se contrasten ideas y se involucren diferentes perspectivas. También necesitas hacer una investigación sobre el mercado o el sector en el que se desarrollará tu marca. Quiénes son los líderes, cómo se llaman, qué los caracteriza, cómo se comunican, etcétera. 

2. Identifica las características 

Si bien aún no tienes el nombre de la marca, seguramente ya cuentas con algunos elementos previos al naming. Primero, debes identificar su personalidad, cómo destaca, cuáles son sus características, cuál es su público y el tono que utiliza. Ten en cuenta que esas características pueden ser tangibles o intangibles, pero deberán ser realistas y coherentes con lo que ofrece tu negocio. Cuando tengas definidas las características de tu empresa será más fácil añadir adjetivos relacionados con ella.  

3. Establece la promesa de tu marca

Esto es fundamental y quizás es lo más complicado, porque tal vez aún no has profundizado en lo que quieres para tu marca y lo que buscas lograr con ella. La promesa de marca es lo que te diferenciará de los demás. Es posible que tus productos o servicios también los ofrezcan otras marcas (tus competidores), pero debes explorar qué aportas tú que sea diferente, qué valor extraordinario ofreces, que ventajas tendrá tu audiencia al adquirir tu marca. Aquí el ejercicio de reflexión debe ser intenso para que llegues hasta lo esencial.

Esto va más allá de los beneficios que ofrece tu producto al consumidor; por ejemplo, si vendes calzado deportivo tu promesa no debe hacer referencia al producto mismo ni ser obvio como «ideales para correr», debes decir algo como: «tecnología deportiva», o más de fondo: «una herramienta para alcanzar tus metas».

4. Define categorías del producto o servicio

En este paso tienes que definir las categorías para tus productos o servicios, que serán los espacios donde competirá la marca. Determina cuál es su sector, si se trata de un producto de venta más rápida o de un ciclo de venta lento, si es más racional o emocional, etc. Estas categorías te pueden proporcionar ideas de nombres posibles.

5. Realiza una lista de nombres 

Ahora sí es tiempo de crear nombres. En este paso debes liberar la mente para producir cuantos nombres te vengan a la cabeza, sin ningún filtro, sin explicación. Puedes hacer una lluvia de ideas, ir creando listas por categoría, por adjetivo, por tipo nombre (descriptivos, abstractos, etc.).

6. Filtra y descarta nombres

De todos los nombres que generaste en el punto anterior tienes que hacer una selección. Piensa en el impacto que puede causar el nombre de tu marca, establece situaciones imaginarias en las que usas ese nombre al presentarlo en una conferencia, en tu tarjeta de presentación, en un sitio web, al recibir un premio, etc. ¿Se escucha bien?, ¿conecta con la gente?, ¿te emociona?

Desecha los nombres complejos, rebuscados, largos, los que suenan mal, los que se prestan a  interpretaciones negativas, doble sentido; en fin, elimina todos los que no cumplan con alguna de las características que vimos anteriormente sobre un naming efectivo. 

Quédate con los 5 mejores, es decir los que sean fácil de recordar, los innovadores, los que dicen más de tu negocio. 

7. Evalúa el nombre 

Esta etapa habrá una nueva evaluación en la que los califiques los nombres que conservaste y selecciones el mejor. Se recomienda realizar este ejercicio con más personas, incluso puedes utilizar alguna encuesta, con un focus group o con tus conocidos para que determines qué tanto les agrada o impacta uno u otro nombre, si lo recuerdan fácilmente y cómo se vinculan con él al escucharlo. El nombre mejor calificado será el que puedes usar como nombre de tu marca.

Ejemplos de naming exitosos

1. H&M

Ejemplos de naming  exitoso:  H&M

Imagen de H&M

Se creía que la marca se había nombrado por las iniciales de Hombre y Mujer, sin embargo, son las iniciales de los apellidos de su fundador, que es sueco: Hannes & Muritz. El acierto en este caso fue utilizar iniciales, con lo cual se le dio identidad a la marca y es más fácil recordarla que si hubieran utilizado los apellidos completos. 

2. CHEDRAUI

Ejemplo de namig: Chedraui

Imagen de Chedraui

Esta cadena de supermercados fue nombrada así por su fundador Lázaro Chedraui, emigrante libanés que, junto con su esposa Ana Caram, iniciaron su empresa en 1920 en la ciudad de Xalapa, Veracruz. A diferencia de H&M, fue un acierto utilizar el apellido completo porque que no es común y es bastante sonoro. 

3. PEPSI

ejemplos de naming efectivos - Pepsi

Imagen de PEPSI

Este nombre está basado en la palabra griega pepsis, que significa digestión, pues querían promover la bebida con la idea de que ayuda a mejorar la digestión. Este nombre reúne todas las características de un naming efectivo como simpleza, recordación, sonoridad, coherencia, flexibilidad, legibilidad, etc.

4. SABRITAS

Cómo hacer un naming exitoso: ejemplos

Imagen de SABRITAS

Esta empresa mexicana ha sido todo un éxito desde hace más de 75 años. Todo inició en la Ciudad de México, donde Pedro Marcos Noriega comenzó con un negocio de papas fritas en 1943. El nombre de «Sabritas» surgió por la unión de dos palabras: sabrosas y fritas. Es un naming eficiente porque la mezcla de palabras originó un nombre nunca usado y la sílaba “bri” es muy sonora.  

5. KLEENEX

Ejemplos de naming de marca: Kleenex

Imagen de KLEENEX

Es el nombre de una marca de pañuelos desechables creada en 1924 por Kimberly Clark Company. Es una palabra creada sobre la pronunciación del verbo clean (limpiar). El nombre de esta marca ha sido tan exitoso que la mayoría de la gente llama así a los pañuelos desechables.

Recuerda que el naming es el alma de tu producto, de este dependerá el éxito de tu empresa y su posicionamiento en la mente del consumidor.

Cómo desarrollar y posicionar tu marca en España y Latinoamérica

 
Crear marca

Powered by WPeMatico

Comenta activando la opción de publicar también en Facebook. Gracias

comentarios