La motivación es fundamental en cualquier entorno profesional. El problema es mantener motivado a tu equipo de trabajo de forma constante. No importa la industria en la que te encuentres: tu empresa está destinada a tener momentos increíbles y momentos complicados. 

La falta de motivación puede ser algo completamente normal, pero lo ideal es que no se convierta en un hábito cotidiano. Por ello, es buena idea que consideres realizar un test de motivación, en caso de que en estas últimas semanas hayas notado que el ánimo o la productividad de tu área o de tus colaboradores han decaído. Esto les ayudará a todos a abordar mejor los obstáculos que surgen en sus actividades diarias y, por ende, mejorará el alcance de sus objetivos.

<< Accede gratis a la guía completa para evitar el estrés en el trabajo >> 

Alienta a tu equipo a afrontar los tiempos difíciles y enfocar sus esfuerzos y energías en lograr propósitos específicos. En este artículo te compartiremos varias propuestas para lograrlo. Primero, es importante que conozcas qué significa la motivación y qué tipos existen.

Importancia de la motivación laboral

La motivación es el principal motor de los trabajadores y representa un papel muy importante en la vida de una compañía, porque de él depende su éxito. Cada empleado de tu empresa posee un nivel de motivación único, que se traduce en el nivel de compromiso que esta persona pone en su trabajo cotidiano. Los empleados motivados no necesitan que se les diga cómo hacer las cosas: desempeñan adecuadamente sus actividades, generan iniciativas, son innovadores y emprendedores. 

Para cualquiera es importante rodearse de personas motivadas que los impulsen a demostrar sus habilidades y talentos. Esto adquiere mucha relevancia para los gerentes de cualquier organización: una motivación laboral alta es esencial porque estimula la productividad y la cooperación de los demás (lo cual facilita que se alcancen los objetivos empresariales). 

Dada la trascendencia de la motivación, la psicología ha creado maneras de clasificarla y de medirla; por ejemplo a través de un test de motivación laboral. Las preguntas pueden formularse de forma general, pero si quieres conocer a fondo a una persona, utiliza el Perfil Reiss o test RMP. Estas herramientas son usadas por empresas que buscan mejorar en el ámbito de gestión del capital humano. 

Además de un sueldo acorde a las responsabilidades del trabajo, los empleados suelen valorar como algo motivador las oportunidades de desarrollo personal y profesional, la seguridad social, un buen ambiente laboral y la posibilidad de compatibilizar lo laboral con la vida privada, entre otros aspectos.

Beneficios de la motivación laboral 

Además de aumentar una sensación de bienestar y el performance en tu área de trabajo, la motivación laboral también conlleva otros beneficios: 

1. Alto nivel de productividad

La motivación es el combustible en el motor de una persona. Esto significa que, cuanto más motivada esté, más metas podrá (y querrá) cumplir. Esto también indica un mayor índice de rendimiento entre tus colaboradores y procesos de trabajo más eficientes. Obviamente, esto conduce a más y mejores resultados. 

2. Aumento de ideas innovadoras 

Una mente motivada tiene más espacio para alojar pensamientos innovadores y útiles. Cuando las cosas marchan bien, las personas suelen actuar con mayor enfoque y tranquilidad; por lo tanto, pueden centrarse en aportar conocimientos, idear mejores soluciones, proponer innovaciones y tácticas, brindar un mejor servicio, entre otras acciones. 

3. Menor absentismo laboral 

¿Recuerdas cuando en el colegio organizaban un viaje escolar o una actividad de tu interés? Sin duda, ese día no podías perdértelo e ibas entusiasmado, ¿cierto? ¡Lo mismo pasa en las empresas! Cuando un empleado se siente cómodo realizando sus labores cotidianas, y si estas representan un reto, su estancia en la empresa será más satisfactoria. Los empleados motivados están felices, no sólo de cumplir con sus actividades y alcanzar objetivos; están felices de aportar entusiasmo, creatividad y pasión a los proyectos.

Por otro lado, cuando tus empleados están cansados, presionados, no se sienten valorados o escuchados, o sus actividades son monótonas y poco flexibles, seguramente faltarán con mayor frecuencia o llegarán tarde; y esas ausencias podrían retrasar los logros de tu empresa. 

4. Mayor lealtad del empleado 

Si un empleado se siente motivado y reconocido no existe una razón por la cual quiera irse a otra empresa. Esto da como resultado una menor rotación laboral y un mayor nivel de compromiso y lealtad de su parte. Esto genera menores costos en capacitación de nuevos empleados, pues tus colaboradores actuales ya son expertos en su trabajo y les gusta hacerlo.

Objetivos de la motivación laboral 

Uno de los propósitos primordiales para mantener la motivación laboral es impulsar a los empleados a esforzarse más, mediante metas concretas y realistas. Otros objetivos de la motivación laboral son: 

  • Impactar positivamente en el comportamiento de los colaboradores para tener una cultura laboral sana, respetuosa e inclusiva.
  • Motivar a los empleados a alcanzar su metas personales y familiares mediante el esfuerzo.
  • Generar un compromiso por parte de los trabajadores y hacerlos sentirse orgullosos de la empresa a la que representan.
  • Aumentar el desempeño de los equipos de trabajo para generar más y mejores resultados.

Ya conoces un poco más acerca de la motivación laboral y cómo influye en el desempeño individual y en el logro de metas de tu organización. Ahora es tiempo de conocer los tipos de motivación que puedes implementar (o que debes evitar) en tus equipos. 

1. Motivación intrínseca

Es la energía que nos impulsa a hacer las cosas por el propio placer de hacerlas. Piensa por ejemplo en los pasatiempos. A alguien puede encantarle tomar fotografías, solo porque goza capturar la sonrisa de las personas, un lindo paisaje o los colores. Aunque al principio los resultados no sean artísticos o muy estéticos, la motivación permite que una afición poco a poco mejore y quizá se profesionalice.

Así, la motivación intrínseca o interior tiene que ver con la facilidad o placer de realizar una actividad; por ende, no nos resulta complicada. 

2. Motivación extrínseca

Esta motivación funciona en sentido inverso a la intrínseca, lo que quiere decir que viene del exterior. Podríamos decir que son las recompensas que se obtienen por ejecutar tareas que no necesariamente nos gustan. Por ejemplo:

  • Limpiar tu casa porque vendrá tu familia a verte.
  • Estudiar para aprobar un examen.
  • Entrenar para ser participar en algún torneo.
  • Cocinar alimentos saludables para bajar de peso.

Así, todas las acciones se realizan por el deseo de ganar algo o porque son una necesidad cotidiana conllevan motivaciones extrínsecas. 

3. Motivación positiva

Es el tipo de energía que te mantiene enfocado cuando haces las cosas bien. Puede decirse que la motivación positiva es el proceso por el cual un individuo inicia o se mantiene afín a una conducta gracias a la obtención de una compensación positiva. 

¿Has visto a un niño andando en bicicleta sin ruedas de apoyo? Si se cae, le dices que lo siga intentando porque ya ha andado antes sin las ruedas y lo disfrutó mucho. Caerse es normal y la felicidad que proporciona ese logro es más importante que una caída.

4. Motivación negativa

Se relaciona con el miedo a enfrentar consecuencias. Son el tipo de acciones que realizas si intentas esquivar o evitar algo, como una discusión, un regaño, un descuento a tu salario por llegar tarde, etc. Este tipo de motivación (falsa), a la larga, puede ocasionar diversos malestares asociados con la ansiedad.

Si eres un adolescente al que no le gusta lavar los platos, pero tus padres se enojan y te castigan si no ayudas en casa, posiblemente entiendas mejor lo que queremos decir con motivación negativa.

Cuando queremos evitar dolor, fracaso o tristeza, actuamos motivados por el miedo que nos dan esas situaciones o sensaciones. Eso es lo que se define como una motivación negativa o falsa.

5. Falta de motivación o desmotivación

A pesar de que es un concepto que no se aborda a profundidad en el mundo psicológico, la falta de motivación es algo que todos hemos experimentado en algún momento: no actuar porque sentimos que la actividad a realizar es demasiado compleja; creemos que no podemos ejecutarla y terminamos por postergarla hasta el límite del tiempo. 

Es una sensación relacionada con la procrastinación, un fenómeno psicológico en el que hay una discrepancia entre el objetivo que teóricamente aspiramos a alcanzar y nuestra disposición y voluntad para alcanzarlo.

Este fenómeno se presenta en cualquier entorno: en el trabajo, en la escuela e incluso en nuestra vida social. Se manifiesta no sólo en actividades pasivas (como estar acostado) o recreativas (como ver la televisión o jugar solitario), sino en comportamientos prácticos (como hacer quehaceres) del tipo «Me puse a regar las plantas, pero debería estar trabajando», lo cual genera una sensación de culpa o de estrés.

6. Motivación primaria

Así se le conoce a los impulsos más básicos del ser humano que surgen para satisfacer las necesidades esenciales de la persona. Un ejemplo típico es cuando dices: «Tengo hambre», por lo tanto prepararás comida. Se relaciona comúnmente con la motivación extrínseca; con la diferencia de que aquí no hay recompensas, simplemente se cubren exigencias o carencias biológicas.

7. Motivación social

Es el deseo que responde a las necesidades de pertenencia, reconocimiento y aceptación. Está relacionada con la interacción con otras personas, manifestándose en diversos comportamientos que tienen que ver aficiones o intereses compartidos o incluso el deseo de simpatizar con una persona, un grupo o una clase social; por ejemplo: «Iré a la jornada de reforestación porque ahí estará la chica que me gusta».

 8. Motivación básica

Este concepto se refiere al compromiso que tiene un individuo con su carrera y conlleva un interés especial y las ganas de superar su propio desempeño, por ejemplo un atleta que desea mejorar sus tiempos.

9. Motivación cotidiana

Este tipo de motivación implica la sensación de satisfacción del individuo por avanzar día a día. Es decir, se siente bien y recompensado por la propia actividad rutinaria, independientemente de otros logros mayores.

Es lógico experimentar diferentes tipos de motivación (o desmotivación) a lo largo de nuestra vida, dependiendo de las actividades que debamos realizar. Para ayudarte a encontrar motivación y motivar a tus colaboradores, te compartimos 14 técnicas para impulsarte.

1. Recuérdale a tu equipo lo que le gusta de su trabajo

Como recordarás, hay dos tipos fundamentales de motivación: extrínseca e intrínseca. Cuando tu equipo de trabajo está motivado de manera extrínseca se ve impulsado a actuar por las motivaciones externas, como el dinero, reconocimientos o elogios.

La motivación intrínseca es un comportamiento propulsado por el simple placer de realizar una tarea; es una fuerza más poderosa. Richard Griggs, profesor de Psicología, escribe: «El placer intrínseco de una actividad proporciona a la persona suficiente justificación para su comportamiento».

Invita a tus colaboradores a escribir una lista de todo lo que disfrutan de su trabajo o a que anoten los momentos que los hicieron felices en sus jornadas laborales. Es importante que tengan esta lista a la mano y la lean cada vez que sientan que decaiga el ánimo. Así recordarán aspectos positivos y reafirmarán su compromiso con ellos. 

2. Motiva por medio de la atracción

La oposición entre las motivaciones intrínsecas-extrínsecas se explica mediante la teoría de «empujar y atraer». Según esta hipótesis, los seres humanos se ven atraídos a hacer algo por la motivación interna o empujados por factores externos.

«La motivación de la atracción presta atención al deseo», escribe el emprendedor Jonathan Fields en Psychology Today. Se trata de actuar, no para deshacerte de una incomodidad o para satisfacer una necesidad, sino «para acercarte a un deseo más profundo».

Cuando percibas a tus miembros del equipo de trabajo un tanto desanimados, recuérdales qué les atrajo del trabajo, por qué razones quisieron colaborar en tu empresa, qué deseaban y qué consiguen de él (a corto o largo plazo). Así será más fácil que encuentren su motivación intrínseca para seguir adelante y conseguir lo que desean.

3. Ayúdalos a aceptar el rechazo

En lugar de concebir el rechazo como algo desagradable, ayuda a tu equipo a crearse la expectativa de que recibirán varios «no» durante el día, y en la vida, en general.

La teoría de las expectativas, de Victor Vroom, explica que la motivación de un individuo está determinada por la percepción de que realizar algo conduce a un resultado específico (que él elige o prefiere). Es decir, uno realiza algo esperando que resulte favorable.

Sería maravilloso que tuviéramos todo lo que queremos, que lográramos todo lo que nos proponemos, que las cosas nos salieran bien a la primera, o que nunca nos equivocáramos. Sin embargo, en la vida real las acciones no tienen resultados inmediatos, positivos o lógicos, sino que varían dependiendo de muchos factores como otras personas, la economía, la política, el clima, etc.

La gente debe aprender a lidiar con esas dificultades y entender que el éxito no depende en su totalidad de su esfuerzo o buen desempeño, sino que hay cuestiones externas que no podemos evitar o controlar y que es mejor aceptar.

4. Convierte los obstáculos en oportunidades

Las personas que están motivadas y enfocadas en los logros obtienen satisfacción gracias a la superación de tareas difíciles.

Las personas que siempre están evitando el fracaso están más preocupadas por no cometer errores. «Se pueden dar por vencidas muy pronto si no ven llegar el éxito con rapidez y facilidad», afirma el psicólogo Carl Beuke.

Ajusta el modo de pensar de tu equipo a una ideología más constructiva, evita pensamientos derrotistas y apoya a tus colaboradores a concebir los riesgos, los cambios y los conflictos como oportunidades de crecimiento, de aprendizaje y como retos a vencer; de los cuales saldrán fortalecidos.

5. Fija objetivos a corto y largo plazo

El psicólogo deportivo Frank Smoll sugiere establecer metas a corto y largo plazo. Las metas a corto plazo permiten que las personas «vean mejoras inmediatas en el rendimiento y, por consiguiente, su motivación aumente».

Es importante que tus empleados tengan en mente dónde quieren estar en cinco o diez años pero, ¿qué se supone que pueden lograr mientras tanto? Las metas a corto plazo son imprescindibles para conseguir motivación a largo plazo. Si empiezas a caminar, después podrás correr.

En ocasiones, tener metas demasiado idealistas y lejanas resulta perjudicial, ya que las metas secundarias, necesarias para alcanzar las metas principales, suelen ignorarse. Esto da como resultado que no se logre nada en concreto. Sé ambicioso con tus empleados a largo plazo, pero enfócate en no estancar su desarrollo actual.

6. Aliéntalos a no tomar las cosas de forma personal

Es natural considerar el rechazo como algo personal porque los seres humanos somos inherentemente sociales, pero en la vida profesional eso es improductivo. Si alguno de tus empleados se engancha en cada error, cada pequeña inconformidad o cada malestar terminará abrumándose y decepcionándose en muy poco tiempo.

Si surge alguna situación desagradable, es conveniente abordarla como equipo. Si tienes una máquina con muchas piezas, quizás una de ellas requiere mantenimiento para que todo vuelva a funcionar correctamente; quizás es necesario engrasar todo el mecanismo. Evalúa qué causa las molestias entre el equipo y toma medidas que beneficien o concilien el ánimo de todos.

7. Invítalos a hacer una pausa

Hazle saber a tu equipo que, si lo necesitan, pueden hacer una pausa de sus labores para aclarar sus ideas. De manera natural, el cerebro humano busca corregir los desequilibrios en la actividad neurológica; es decir, cuando está estimulado de más o de menos, inconscientemente busca vías que lo lleven a un nivel de estimulación saludable.

Si un empleado se siente molesto o frustrado, permítele alejarse de la situación. Sugiérele una pausa, puede ser ideal que salga de la oficina y dé un paseo. El ejercicio es un elemento relevante en la motivación laboral. También puede prepararse un té, comer algo o ir a conversar con alguno de sus compañeros de otra área. Al hacer algo relajante o apartarse de la actividad estresante podrá tranquilizarse y reenfocar su mente en lo que verdaderamente importa.

8. Utiliza la visualización creativa

Debido a que al cerebro le cuesta diferenciar entre lo real de lo imaginado, reaccionará como si todo fuese real. Si tienes idea de lo bien que te sentirías si logras tus objetivos, es más probable que sigas trabajando para alcanzarlos. Lo mismo aplica para tu equipo de trabajo. Unos pocos minutos al día serán suficientes para que su motivación esté al 100 %.

Esta es una de las técnicas más utilizadas para aumentar la motivación, ya que puedes imaginar que alcanzaste aquello que te propusiste. Abórdalo desde diferentes perspectivas: cómo te sentirías, qué dirías, qué pensarías y qué harías después de lograrlo. Es muy importante no imaginar el éxito repentino: es necesario visualizar los pasos para conseguir las metas y las estrategias que se necesitarán para superar los retos.

9. Lleva un registro de los logros

Es típico que en Año Nuevo las personas hagan una lista de las cosas que quieren lograr, pero después no miden si realmente las alcanzan. Lo mismo ocurre en las empresas, se realizan listas de objetivos y metas medibles, pero hay otros logros que no se valoran cotidianamente. 

Llevar un diario para ti y tu equipo puede ser una gran idea, pues les permite trazar planes a futuro. Una de las técnicas de registro es el Bullet Journal que permite organizar agendas, tareas y notas que les ayudarán a conseguir lo que tanto anhelan y a valorar los pequeños esfuerzos cotidianos. 

10. Motívalos a comer bien y mantenerse hidratados

En muchas ocasiones, la apatía se debe simplemente a que el organismo requiere alimentos. Además, es muy importante beber agua a menudo para mantener la oxigenación necesaria para realizar cualquier actividad sin decaer.

Puedes compartir el siguiente video con tu equipo para mostrarles la importancia de una buena alimentación y cómo llevarla a cabo: 

11. Crea un lugar seguro para trabajar

Una de las cosas que más motiva a las personas a trabajar es saber que están en un sitio donde se aprecian sus talentos y se potencian sus habilidades. Además es imprescindible que tu empresa favorezca y celebre la diversidad (sexual, étnica, religiosa, etc.) y que propicie espacios de convivencia respetuosos y en condiciones de trato igualitario. 

La experiencia de trabajo se vuelve más satisfactoria cuando se desarrolla en un sitio donde no hay amenazas y los colaboradores pueden expresarse y ser quienes son. Procura que tu organización cumpla con estas expectativas.

12. Permíteles tomar una siesta ocasional

Si tu equipo está trabajando de forma remota, una forma de ayudarlo a despejar su mente es alentarlo a tomar una pequeña siesta (varios estudios señalan que esta debe tener una duración de 26 minutos). El psicólogo Ron Friedman destaca que una siesta aumenta la productividad y el estado de alerta, acelera los reflejos motores, mejora la precisión y la toma de decisiones, impulsa la creatividad y refuerza la memoria. Esta práctica es un aliciente óptimo que los ayudará a recargar baterías y continuar con el trabajo.

13. Deja que tu equipo tome la iniciativa

Bien dicen por ahí que la pasividad es el peor enemigo de las personas. Si bien es común que el líder sea quien tome las decisiones importantes, también debe saber ceder el control y permitir que los empleados aporten ideas y soluciones. Incluso pueden ser ellos quienes establezcan las metas y los procesos más adecuados para conseguirlos.

Hacer consensos puede resultar en una ganancia, porque los colaboradores ven las cosas desde perspectivas que quizá tú no has considerado.

14. Comparte con ellos técnicas de meditación

El dinamismo de la vida laboral hace que las personas vivan en un continuo flujo de emociones que no puede mantenerse fijo todo el tiempo. 

El estrés y las exigencias de la vida diaria pueden llevarnos a sentirnos agobiados, pero también pueden hacernos sentir dolores físicos. Para evitar que las emociones y el cuerpo de tus empleados se descontrolen se recomienda realizar una serie de ejercicios respiratorios, meditaciones breves o mindfullness. Incluso hay empresas que dan a sus empleados clases de yoga (dentro de las instalaciones) para propiciar la relajación, la respiración y el estiramiento de los músculos. Puedes encontrar muchas opciones que podrían ser de gran ayuda.

1. Google 

La compañía Google es un claro ejemplo de cómo una empresa logra mantener a sus empleados motivados. Algunas de sus bondades consisten en áreas de descanso, salas de entretenimiento y de juegos, servicio de bocadillos y bebidas gratuito durante las 24 horas, transporte, gimnasio, masajes, actividades creativas, ampliación de vacaciones, baja por paternidad, entre muchas otras alternativas.

Si bien Google tiene los suficientes recursos para poner a la disposición de sus empleados estas amenidades, no es necesario tu organización haga enormes gastos para implementar algunos beneficios extra a sus trabajadores: un buen comedor, una máquina de café, una sala de televisión, un patio con sillones, un jardín, un sistema de sonido con música relajante, en fin… Da lo más que puedas y recibirás más de lo que esperas.

2. IKEA 

IKEA es una empresa que sabe muy bien cómo motivar a sus clientes y lo hace de una manera integral; es decir, cubre las diferentes necesidades de sus colaboradores a través de algunas facilidades o apoyos extra como: 

  • Seguro médico y de vida
  • Plan de pensiones y ahorro
  • Salas de juego y descanso
  • Capacitaciones constantes
  • Descuentos en productos de IKEA

Además, IKEA fomenta la contratación indefinida. Así busca reducir el número de contratos temporales. Esto les brinda seguridad a los trabajadores de que podrán continuar reforzando su compromiso y dedicación, en caso de que ambas partes se sientan satisfechas. 

3. Netflix 

Si bien el clima laboral de Netflix es bastante satisfactorio, la compañía también ha hecho énfasis en cuidar a las mujeres que deciden ser madres. Netflix les brinda un año de licencia para que se dediquen a las arduas tareas de la maternidad y, al regresar, puedan reincorporarse bajo una jornada de medio tiempo. Sin duda, es una estrategia de motivación laboral que fideliza a las colaboradoras, pues tienen la certeza de que su vida personal no interferirá con su desarrollo profesional y viceversa. 

Ahora ya sabes que la motivación es esencial para que tu negocio marche como un reloj. Pon todos los recursos y esfuerzo necesario en la aplicación estas técnicas y verás que rendirá frutos para tu equipo y para el crecimiento de tu empresa.

Cuáles son los diferentes tipos de estrategia para linkbuilding

 
Estrés Laboral

Powered by WPeMatico

Comenta activando la opción de publicar también en Facebook. Gracias

comentarios